28 de setiembre día latinoamericano y caribeño por el aborto
legal y seguro.
Yo aborto, tu abortas, nadie más se calla
JUANA TIENE 20 AÑOS es madre de hijos de dos y tres años. El mayor vive con ella y el
más chico con la abuela. Ambos niños sufren de parálisis cerebral. Ella no tiene
trabajo ni otros recursos; su pobreza es extrema. Fue a una policlínica donde recibió
asesoramiento sobre cómo interrumpir el embarazo sin riesgo y eso fue todo. Por eso,
después de la consulta, peregrinó por las organizaciones sociales de su barrio:
abrazada a su hijo enfermo pedía ayuda para abortar. Al cabo de cuatro semanas una
asistente social se conmovió y organizó una colecta que permitió a Juana acceder al
misoprostol. Juliana abortó en la semana doce de gestación.
MARÍA TIENE 32 AÑOS y para su familia era imposible sostener otro hijo en el momento
que quedó embarazada. Con relativa facilidad pudo obtener información sobre cómo
abortar sin riesgo, pero para acceder al misoprostol necesitó llegar a una oculta red
solidaria. Desde la semana siete hasta la trece se realizó diez intervenciones con el
medicamento. Fueron diez madrugadas de soledad, buscando cualquier señal de su
cuerpo. Fueron diez madrugadas de clandestinidad médica y omisión de asistencia.
ROMINA TIENE 18 AÑOS, Su madre y sus hermanas trabajan para que ella estudie. En la
casa están orgullosas de lo bien que le va en el liceo. Romina quedó embarazada y el
miedo le robó la palabra. No pudo decir nada; no pudo comer más y llegó a un intento
de suicidio por el que fue internada. Pasados tres días le dieron el alta, y de vuelta en
su casa logró compartir su drama. Las hermanas se movilizaron; contra reloj hicieron
la consulta y consiguieron el medicamento. Romina se colocó las pastillas y esperó:
primero llegó el dolor, después los vómitos, la diarrea y la fiebre; al final fue el alivio.
CRISTINA TIENE 44 AÑOS, hijos grandes y una nieta. Un nuevo embarazo la sorprendió
tanto a ella como a su marido. Después de mucha vuelta decidieron no continuarlo.
Fue a la casa de una vecina que entrega pastillas en el barrio, quien le indicó dónde ir.
El día de la consulta en el [Hospital] Pereira [Rossell] una mujer la abordó en la sala
de espera y le ofreció misoprostol. Cobraba tres mil pesos por cuatro pastillas; de
momento intercambiaron teléfonos. Cristina, después de recibir del Hospital nada más
que información, consiguió un préstamo, arregló el encuentro y se hizo con las
pastillas.
MARIANA TIENE 19 AÑOS y está decidida a no continuar un embarazo que la sorprendió.
Ella y su novio organizan una reunión con las familias de ambos para explicar la
situación y pedir ayuda. Viven en uno de los departamentos del interior donde ningún
servicio de salud brinda asesoramiento. Las familias llaman a distintos contactos hasta
que logran dar con alguien que les orienta. Entonces, Mariana y su padre viajan a
Montevideo donde hacen la consulta médica y consiguen misoprostol. De vuelta,
siguiendo las instrucciones se coloca el medicamento. Sin dolor, sin síntoma alguno,
Mariana sangra por tres días. Al cuarto día un dolor intenso pone en alerta a la familia.
Inmediatamente acuden a la emergencia donde queda internada por complicaciones
hasta que la consideran fuera de peligro. “Hasta ahora no me había dado cuenta hasta
dónde se equivocó Tabaré con el veto”, repite una y otra vez el padre.
ALICIA TIENE 20 AÑOS, su pareja 21 y su hijo apenas uno. Viven todos en la casa de su
suegra en un barrio de trabajadores pobres cerca de Montevideo. Cuando se sabe
nuevamente embarazada consulta con su compañero y asumen que en ese momento
sería una irresponsabilidad meter otro niño en su mundo. Van a una consulta de
asesoramiento en el [Hospital] Pereira [Rossell] y vuelven sin saber por dónde
empezar a resolver lo práctico. Pasaron muchas semanas antes que pudieran
conseguir el misoprostol. No hablaron de su situación ni la decisión con nadie. Cuando
consiguieron las pastillas Alicia se las colocó como le indicaron hacerlo, pero oculta en
el baño para que su suegra no la viera, y cuando su esposo estaba trabajando. Como
cursaba la semana diecisiete de gestación, la evacuación fue rápida, violenta y
dolorosa en más de un sentido. La suegra sintió las quejas, vió la sangre en el suelo y
llamó al 911 para que la asistieran. Iba a llegar más rápido que la asistencia médica.
El Estado uruguayo asesoró a Alicia sobre cómo abortar sin riesgo, y el mismo Estado
uruguayo la detuvo, incomunicó y sometió a la justicia penal por hacerlo.
ESTAS Y MUCHAS OTRAS SITUACIONES SIMILARES OCURRIERON EN NUESTRO PAÍS ESTE AÑO
LAS CONOCEMOS A TRAVÉS DE LAS PROTAGONISTAS, SUS FAMILIARES, O QUIENES LAS AYUDARON
MIENTRAS SE LEEN ESTAS HISTORIAS, SE ESTÁN PRODUCIENDO OTRAS DE IGUAL CONTENIDO
POR ESO ES URGENTE QUE SE DESPENALICE EL ABORTO
En noviembre de 2010, cuando se cumplan tres años desde que el Presidente
Tabaré Vázquez vetó el capítulo II de la Ley de Defensa del derecho a la Salud
Sexual y Reproductiva que despenalizaba el aborto, probablemente unas cien
mil mujeres habrán abortado de maneras similares a las que hoy compartimos
con ustedes.
Es posible que algunos cientos de ellas hayan accedido a mejores condiciones
sanitarias o a acompañamiento para interrumpir sus embarazos, pero la parte
más vulnerable de nuestra sociedad carece de esas posibilidades.
Cuando se necesita interrumpir un embarazo, ser mujer es ser vulnerable,
porque ellas deben afrontar la decisión de asumir una conducta delictiva o ser
madre forzada. La criminalización del aborto coloca a las mujeres en esa
disyuntiva inmoral.
El Presidente de la República se comprometió a no vetar la despenalización del
aborto, así como siendo legislador la acompañó cada vez que estuvo sobre la
mesa. Para que el Presidente pueda no vetar, el Parlamento debe votar.
Cotidiano Mujer
Ovejas Negras
Pro Derechos
RUDA
En Servicios Humanitarios en Salud Sexual y Reproductiva (SHSSR) ofrecemos servicios médicos, psicológicos y legales de alta calidad y bajo costo. Puede acudir con nosotras para recibir orientación y atención para la interrupción legal del embarazo. Nuestros servicios son de alta especialidad médica y primera en su tipo en el sureste mexicano.
Mostrando entradas con la etiqueta ABORTO SEGURO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ABORTO SEGURO. Mostrar todas las entradas
martes, 28 de septiembre de 2010
28 DE SEPT. DIA INTERNACIONAL POR LA DESPENALIZACION DEL ABORTO EN LAC
28 de septiembre.
Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe
Declaración Pública
MATERNIDAD LIBRE y SEGURA PARA TODAS
Por el Derecho a la Interrupción Libre del Embarazo
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela reconoce y garantiza el ejercicio de los Derechos Humanos de las Mujeres sin ninguna discriminación, de los que forman parte los derechos sexuales y reproductivos, que incluyen decidir libre y responsablemente el número de hijos e hijas. El Art. 76 de la CRBV garantiza la protección integral a la maternidad, establece el derecho a decidir el número de hijos y a disponer de la información y de los medios que aseguren el ejercicio de este derecho.
La maternidad voluntaria y libre, protegida y apoyada socialmente es derecho humano fundamental, que se construye con el derecho a la integridad y soberanía sobre el propio cuerpo de todas las mujeres. Implica reconocer a las mujeres como sujetos sociales como personas con autonomía y agentes morales capaces de decidir si desean o no ser madres, el número de hijos, el espacio entre los nacimientos y con libertad para continuar o interrumpir embarazos. Esta decisión debe ser soberana y pertenece exclusivamente a las mujeres embarazadas, sin interferencia por parte del Estado o de terceros.
Todas las mujeres queremos una maternidad deseada con alegría, vital y segura, no forzada por leyes ni obligada por imperativos ideológicos cargados de prejuicios, hipocresía y desconocimiento. En esto, el Estado venezolano está en deuda con las mujeres y su dignidad como personas y sujetas de derechos, y toda la sociedad está involucrada en resolver el grave problema de justicia y de salud que significa la vigente penalización del aborto.
Destacamos que la construcción de una sociedad humanista no será posible mientras las mujeres, especialmente las más pobres, continúen muriendo por interrupciones clandestinas de embarazo y sean objeto de condenas y castigos. Las muertes por aborto y la cárcel por aborto son un oprobio para la vida social venezolana. Se trata de injusticia clara y manifiesta.
Las mujeres venezolanas merecemos que se nos reconozca soberanía de decisión sobre nuestros cuerpos, y la comprensión de que detrás de un aborto inducido hay embarazos que fueron forzados, falta de acceso a la anticoncepción o falla de algún método, pobreza y abandono, irresponsabilidad paterna, enfermedades de la mujer o gestaciones con graves malformaciones, entre otros motivos. Las mujeres pobres son la mayoría de las que mueren o quedan gravemente lesionadas en las interrupciones inseguras del embarazo, y lejos de ser criminales, son víctimas del modo de organización de la sociedad. Su principal pecado es ser mujeres pobres.
Llamamos a la reflexión sobre algunas realidades de la interrupción del embarazo:
· La interrupción del embarazo tiene una larga historia de prohibición que sólo consigue hacer su práctica insegura y peligrosa, dando lugar a un negocio rentable que niega el derecho a la salud a las mujeres pobres exponiéndolas a graves consecuencias, incluso la muerte.
· La ilegalidad de la interrupción del embarazo transforma un acto de decisión personal en un acto criminal.
· La interrupción del embarazo es una decisión personal tomada habitualmente como último recurso.
· La penalización de la interrupción del embarazo discrimina a las mujeres frente a los hombres. Los hombres abandonan, las mujeres abortan.
· Las mujeres quedamos embarazadas contra nuestra voluntad, pero no lo hacemos solas: detrás de cada embarazo interrumpido hay una historia de irresponsabilidad, inconsciencia o predominio de un modelo sexual de dominación masculina.
· Graves consecuencias biológicas, sociales, psicológicas derivan de embarazos forzados.
· En la interrupción del embarazo subyace la complejidad de la sexualidad humana, en cuya comprensión tienen mucho que aportar los saberes ancestrales de las mujeres y los avances de la ciencia.
· El estado no debe obligar a las mujeres a tener hijos no deseados y menos recurriendo al Código Penal.
· El estado venezolano es laico y debe legislar como tal, sin presiones religiosas, ni prejuicios oscurantistas.
Las feministas venezolanas organizadas en redes y colectivos sociales, reclamamos un nuevo Código Penal sin discriminación sexual y de género, que despenalice y abra el acceso a una interrupción del embarazo legal, segura y gratuita como una demanda de derechos humanos, de justicia social y de salud pública.
Sólo poniendo fin a la indignidad del aborto clandestino, se acabará el drama de las muertes maternas por esta causa, se garantizará el ejercicio de la maternidad libre y segura, se resguardará la salud y vida de las mujeres, y el bienestar de sus familias.
La maternidad no se impone, se respeta y se apoya.
Por el derecho a la soberanía del cuerpo femenino.
Sin derecho a elegir no hay libertad: Legalización del aborto YA.
Por el Derecho a Decidir abortemos la hipocresía
Caracas, 28 de septiembre 2010
Araña Feminista
Red de los Colectivos de Mujeres en Venezuela
http://encuentrofeminista.weebly.com/
Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe
Declaración Pública
MATERNIDAD LIBRE y SEGURA PARA TODAS
Por el Derecho a la Interrupción Libre del Embarazo
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela reconoce y garantiza el ejercicio de los Derechos Humanos de las Mujeres sin ninguna discriminación, de los que forman parte los derechos sexuales y reproductivos, que incluyen decidir libre y responsablemente el número de hijos e hijas. El Art. 76 de la CRBV garantiza la protección integral a la maternidad, establece el derecho a decidir el número de hijos y a disponer de la información y de los medios que aseguren el ejercicio de este derecho.
La maternidad voluntaria y libre, protegida y apoyada socialmente es derecho humano fundamental, que se construye con el derecho a la integridad y soberanía sobre el propio cuerpo de todas las mujeres. Implica reconocer a las mujeres como sujetos sociales como personas con autonomía y agentes morales capaces de decidir si desean o no ser madres, el número de hijos, el espacio entre los nacimientos y con libertad para continuar o interrumpir embarazos. Esta decisión debe ser soberana y pertenece exclusivamente a las mujeres embarazadas, sin interferencia por parte del Estado o de terceros.
Todas las mujeres queremos una maternidad deseada con alegría, vital y segura, no forzada por leyes ni obligada por imperativos ideológicos cargados de prejuicios, hipocresía y desconocimiento. En esto, el Estado venezolano está en deuda con las mujeres y su dignidad como personas y sujetas de derechos, y toda la sociedad está involucrada en resolver el grave problema de justicia y de salud que significa la vigente penalización del aborto.
Destacamos que la construcción de una sociedad humanista no será posible mientras las mujeres, especialmente las más pobres, continúen muriendo por interrupciones clandestinas de embarazo y sean objeto de condenas y castigos. Las muertes por aborto y la cárcel por aborto son un oprobio para la vida social venezolana. Se trata de injusticia clara y manifiesta.
Las mujeres venezolanas merecemos que se nos reconozca soberanía de decisión sobre nuestros cuerpos, y la comprensión de que detrás de un aborto inducido hay embarazos que fueron forzados, falta de acceso a la anticoncepción o falla de algún método, pobreza y abandono, irresponsabilidad paterna, enfermedades de la mujer o gestaciones con graves malformaciones, entre otros motivos. Las mujeres pobres son la mayoría de las que mueren o quedan gravemente lesionadas en las interrupciones inseguras del embarazo, y lejos de ser criminales, son víctimas del modo de organización de la sociedad. Su principal pecado es ser mujeres pobres.
Llamamos a la reflexión sobre algunas realidades de la interrupción del embarazo:
· La interrupción del embarazo tiene una larga historia de prohibición que sólo consigue hacer su práctica insegura y peligrosa, dando lugar a un negocio rentable que niega el derecho a la salud a las mujeres pobres exponiéndolas a graves consecuencias, incluso la muerte.
· La ilegalidad de la interrupción del embarazo transforma un acto de decisión personal en un acto criminal.
· La interrupción del embarazo es una decisión personal tomada habitualmente como último recurso.
· La penalización de la interrupción del embarazo discrimina a las mujeres frente a los hombres. Los hombres abandonan, las mujeres abortan.
· Las mujeres quedamos embarazadas contra nuestra voluntad, pero no lo hacemos solas: detrás de cada embarazo interrumpido hay una historia de irresponsabilidad, inconsciencia o predominio de un modelo sexual de dominación masculina.
· Graves consecuencias biológicas, sociales, psicológicas derivan de embarazos forzados.
· En la interrupción del embarazo subyace la complejidad de la sexualidad humana, en cuya comprensión tienen mucho que aportar los saberes ancestrales de las mujeres y los avances de la ciencia.
· El estado no debe obligar a las mujeres a tener hijos no deseados y menos recurriendo al Código Penal.
· El estado venezolano es laico y debe legislar como tal, sin presiones religiosas, ni prejuicios oscurantistas.
Las feministas venezolanas organizadas en redes y colectivos sociales, reclamamos un nuevo Código Penal sin discriminación sexual y de género, que despenalice y abra el acceso a una interrupción del embarazo legal, segura y gratuita como una demanda de derechos humanos, de justicia social y de salud pública.
Sólo poniendo fin a la indignidad del aborto clandestino, se acabará el drama de las muertes maternas por esta causa, se garantizará el ejercicio de la maternidad libre y segura, se resguardará la salud y vida de las mujeres, y el bienestar de sus familias.
La maternidad no se impone, se respeta y se apoya.
Por el derecho a la soberanía del cuerpo femenino.
Sin derecho a elegir no hay libertad: Legalización del aborto YA.
Por el Derecho a Decidir abortemos la hipocresía
Caracas, 28 de septiembre 2010
Araña Feminista
Red de los Colectivos de Mujeres en Venezuela
http://encuentrofeminista.weebly.com/
Etiquetas:
ABORTO,
ABORTO SEGURO,
DERECHOS REPRODUCTIVOS,
interrupcion del embarazo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archivo del blog
- octubre 2008 (2)
- noviembre 2008 (1)
- abril 2009 (4)
- mayo 2009 (4)
- junio 2009 (5)
- julio 2009 (7)
- agosto 2009 (13)
- septiembre 2009 (2)
- octubre 2009 (4)
- noviembre 2009 (5)
- diciembre 2009 (1)
- enero 2010 (1)
- febrero 2010 (1)
- abril 2010 (2)
- mayo 2010 (3)
- junio 2010 (3)
- julio 2010 (1)
- agosto 2010 (4)
- septiembre 2010 (5)
- octubre 2010 (3)
- noviembre 2010 (2)
- diciembre 2010 (3)
- enero 2011 (3)
- marzo 2011 (1)
- abril 2011 (1)
- mayo 2011 (2)
- agosto 2011 (1)
- diciembre 2011 (2)
- enero 2012 (1)
